sábado, 8 de marzo de 2008

ola



Recostado veo a lo lejos lo más oscuro,

aunque fuese una gran ola no me levantaría,

sé que su reventar será mas allá y por mí pasará como leve onda,

me alzará y flotaré muriendo,

será el fin más suave, que dejará mis aposentos en una roca.


Desde ahí divisaré el valle, limpio de criaturas, arbustos y piedras,

seré un ave, y mi plumaje cambiará con los días,

no buscaré agua,

y si sucede…dejaré de volar,

me volveré rastrero, y alimentaré mi cuerpo de tierra blanda.


Llegará el momento y mi forma se compondrá de anillos,

así ondularé para bajar al centro,

y seré lombriz, esperando el río.


Si nuevamente me inundo,

coceré mis párpados y me armaré de ventosas,

viviré sin concha,

avanzando lento para no apurar la muerte.


Al final de la temporada me reharé seco,

y de mis brazos pequeños saldrán hojas,

para que una tarde sin sol, dos mujeres coman de mis frutos.


Se acabará el segundo edén,

donde la reproducción y los antepasados serán cosa de libros.


Es la última generación, que se derrumba viendo mi paso,

ya que termino postrado como gran ola,

avanzando lentamente a quien no quiere alzar su llanto.


Seré la distancia oscura que raya el horizonte

Seré la misma ola que me arrasó sin muerte.




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