jueves, 11 de octubre de 2007

llllllllllllllllllllllllllllllll

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Grandes desiertos de harina se disuelven en un horizonte leporino.

Las lombrices han hecho lo suyo,
y se han llevado las formas.

Todo se ha vuelto remolino,
y no hay mas que terruños con nombre...
como cuerpos de tumba.

Incubando la muerte.

Son miles de cerros que me llegan hasta la rodilla,
palpitan como cabeza de lactante,
gimen como violacion a vietnamita.

Uno... dos segundos...
Tiembla el piso...

Y las raíces se notan en la transparencia del suelo blando,
como las venas de un muerto en la piscina...

Todo grita,
y los huevos se rompen como géisers...

Brota el líquido...
(sangre dirían los humanos)

Grandes salpicones, pero lentos...
coagulándose antes de salir.

Es definitivo...
ya que esto...
se muere al momento de nacer.

Todos esos levantamientos,
me recordaron el bosque de aquella vez.

Sí...
esas tumbas con cara de nacimiento...

Que lástima...
pero no era aborto,
sólo intolerancia atmosférica.


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