domingo, 14 de octubre de 2007

el hombre


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Las venas pintadas con el humo de la noche

Es el hombre de los rincones que me visita desesperado,
quiere abrir sus entrañas para vomitar la comida sucia
y arder en el quejido de sus dolores.

El viene y se aparece
Silencioso como un angustiado

Y empuñándome un cuchillo en la mano,
Pide llorando...

yo maldito muchas veces, negué sus peticiones.

Cada visita, lluvia de gritos,
Y un llanto negro.

Una tarde, ansioso en mi silencio, esperaba su visita,
Con la decisión tomada abrí la puerta...
...
Era el hombre que me llamaba de espaldas,
Y no contestaba mi pregunta

En su columna resbalaban mis palabras,
Y nada conectaba la rutina

El hombre me llamaba de espaldas
con las manos abiertas...sin nada que empuñarme

yo reiteraba la pregunta y le entregaba mi respuesta...
Pero el...

pero el....se había adelantado a mis cortes...

Y la tragedia lo hacia vivir con el vientre destajado




...Le dije que nunca lo hiciera


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